lunes, 11 de abril de 2016

CRÓNICA TRAIL DO CASTELO (QUIROGA TRAIL CHALLENGE)

Nuestro compañero Roberto Cuesta se desplazo hasta la localidad Quiroga provincia de Lugo para disputar el Quiroga Trail Challenge Trail Do Castelo. Roberto es nuestro ultimo fichaje y es un amante del Ultra Trail.

Roberto instantes antes de comenzar el Trail Do Castelo 2016

El viernes 26 llegue a Quiroga justo para escuchar la charla técnica. La verdad es que, el tono de los organizadores al igual que las instrucciones dadas, dejaban entrever que el ultra trail del día siguiente no sería sencillo.

Momentos antes de iniciar la carrera, la Organización no sabía si las condiciones dejarían correr el ultra o por el contrario debiéramos correr el trail, tras la nieve caída durante la noche y las malísimas condiciones que se iban a dar en una de las cimas, Montouto. Se esperaba ventisca con vientos de 40 a 50 km/h. En el avituallamiento del km 20, se nos confirmaría la situación.

Con todo esto, y el ánimo y deseo de correr el ultra, comenzo la carrera. Con 6300 metros de desnivel acumulado en un recorrido inicial de 63 km, que posteriormente la Organización alargó a 68 por hundimiento del río en una de las zonas, era previsible que sólo el primer kilómetro fuera llano.

Después de unos primeros km de subidas y bajadas los siguientes 5-6 km discurrieron por la orilla del río, cruzando éste en numerosas ocasiones lo que hizo que fuéramos frescos ya todo el recorrido. Lo del río fue una anécdota, lo realmente duro fue la cantidad de barro, junto con las inclinaciones del terreno que hicieron de esta zona una parte nada fácil de correr y un sitio ideal para besar el suelo en innumerables ocasiones.

La zona del río se acabo y comenzamos a ganar en altura. El primer ascenso no fue fácil, empezó a nevar y pronto accedimos a una zona con 20-30 cm de nieve que no facilitaba el correr. Casi sin querer, se hizo cumbre con lo que empezaba el descenso. Debido a la nieve, temperatura… decidí sacar los bastones para facilitar el descenso. A los pocos segundos de sacarlos debido a la inclinación y la nieve me caí y uno de los bastones se quedo enganchado, intuyo que en una piedra, y partió. Éste fue un momento importante, porque estando como estaba todo el entorno no me veía capaz de hacer el resto de la prueba con un solo bastón… quedaba lo más duro con diferencia y el tiempo no estaba por ayudar. El resto del descenso lo hice con mucho miedo y con bastante precaución. No obstante en la última parte me volví a caer y sufrí el primer amago de pinchazo… era ya casi el kilometro 20 y no me encontraba mentalmente fuerte para seguir.

En estas, llegue al avituallamiento de Outeiro. Ahí nos confirmaban si se podía subir o no. La organización dio la aprobación para hacer el ultra. Tras mucho pensarlo y ver que nadie optaba por el ultra, me decidí dentro de mi locura a subir. Iban a ser 20 km muy duros. Con muchos metros de desnivel acumulado, tramos de mas del 30% de desnivel, nieve, agua de río y sobre todo mucho viento en la cima y sin avituallamiento hasta el 40. En definitiva solo contra la montaña. Poco a poco fui haciéndome camino. Conseguía ver un par de corredores delante de mí pero ninguno detrás. Muchas fueron las zonas que subirlas me implicaron inclinar rodilla y manos… el frío me traspaso los guantes y en muchos momentos no sentía adecuadamente las manos. La mano del bastón no me respondía perfectamente… pero sin parar conseguí llegar a la cima acompañado de un grupo de 4 personas. El descenso, a pesar de lo que pueda parecer fue más sencillo que el anterior. La cantidad de nieve existente permitía hacer cuña. El descenso hasta el 40 lo hice muy rápido. Sin pasar mucho sufrimiento, o al menos no el pensado, me coloque otra vez en Outeiro.

Una vez pasado el avituallamiento quedaban sólo 26 km para finalizar. Lo más difícil había pasado. Incluso el tiempo mejoro. Mirando el perfil de la prueba todo llevaba a un moderado optimismo pero pronto descubrí que el terreno siguiente no era fácil de correr con continuas subidas y bajadas aderezadas con barro, piedras, riachuelos, senderos muy estrechos que no invitaban nada más que a estar pendiente de no caerte. En una de las zonas estuve bastante tiempo parado… era incapaz de subir… hasta que de repente vi que entre tanto barro había una cuerda (dejada por la organización para facilitar ascenso)… menos mal! En esta zona atravesamos por en medio de una cueva (antigua mina de la época romana)… algo curioso, tuvimos que reptar unos 15 metros para seguir con el ultra.

El cansancio empezó a hacer acto de presencia y cada vez costaba más correr. Con esto llegue al último avituallamiento. Sabía que sólo quedaba 1,5 km de subida… y eso me animo. Los últimos 300 metros se me hicieron muy duros… hasta el punto que tuve que parar hasta 7 veces más para coger aire. Una vez finalizado la última montaña se veía el pueblo, lo que mentalmente hacía ya todo mucho más sencillo. El descenso no me resulto nada fácil. Por estos caminos había transcurrido ya la gente del mini (23 km), y del trail (46 km) y eso hacía que muchas zonas fuesen realmente complicadas de mantenerse en pie. 

Los últimos km fueron perfectamente corribles y con eso llegue a la meta. Mi tiempo fue de 11 horas 19 minutos. El puesto fue el de 55. Pero desgraciadamente hubo problemas con el registro que hizo que gente que opto en carrera por el trail en vez del ultra aparezca como finisher del ultra… y más defectos de este tipo que descafeínan un trail épico que estuvo perfectamente organizado y que creo sinceramente que en poco tiempo tendrá un sitio de referencia entre las pruebas de este tipo. La organización se empeña año tras año en que sea algo heroico el finalizarla. En mayo preparan otra carrera, Trail do Lor 46 km 6000 de desnivel acumulado. ¿Nos apuntamos?

Os dejo unas fotos y unos enlaces por si el próximo año alguien quiere apuntarse, un saludo a todos los Burgaleses en el Running.

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